martes 16 de marzo de 2010

Un nuevo caso de prepotencia e inoperancia deja fuera de la champions a otro equipo español


Mal partido del Sevilla F. C. en la noche de hoy. Por las últimas declaraciones que su presidente, José María del Nido y su entrenador, Manolo Jiménez venían haciendo desde inicio de semana no cabía otra cosa que la derrota. Pocas palabras de humildad ante el choque contra el CSK de Moscú. Su presidente ha tenido que volver a tragarse sus palabras de equipo apisonadora. Ya le pasó contra el Athletic en la competición de copa del año pasado. Como consecuencia tuvo que oir aquello de "Del Nido cómeme el rabo", por aquella declaración de: "nos vamos a comer al león desde la melena hasta la cola". Pues la cola se le indigestó. Igual que el trago de vodka de hoy.

Los rusos en dos fogonazos cegaron a un Sevilla que esta vez no encontró a su salvador en su portero Andrés Palop, quién cometió la mayor cantada del campeonato. Una falta desde fuera del área y que aparentemente no representaba peligro alguno sorprendió al guardameta y le dobló las muñecas impidiendo atajar el balón y viendo como se alojaba en el fondo de la portería. Un 1-2 que el equipo hispalense ya no sería capaz de mover, y eso que por delante aún tenía más de media hora de juego, pero el lastre psicológico de tener que marcar dos goles para superar la eliminatoria parece que hizo mella en los de Jiménez, que de nuevo volvió a escuchar los pitos de la grada.

Mal en general todo el equipo, que con toda la artillería pesada en el campo siguió dando muestras de inoperancia frente al portero del CSK. Un partido aburrido y sin ritmo que en su mayor parte del tiempo me tuvo más dedicado a seguir la última hora de noticias por Internet con el tiroteo en Francia entre gendarmes y etarras y que se saldó con la muerte de un policía francés y la detención de un integrante de ETA.

Al Sevilla ahora sólo le queda el consuelo de la Copa del Rey. Y rezando para que la mascota del Del Nido no se apurgare.